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Una frase un tanto imaginativa que sirve como motivadora de una narración (de esqueleto verbal)                 Cuando José Antonio tuvo frente a él al otro José Antonio no pudo dar crédito a la similitud entre los dos.                 A los dos José Antonio les habían puesto por poco tiempo el mote de “Los MELLIS”, pero en realidad eran gemelos. El padre de ellos era muy supersticioso y visitaba a una curandera, bruja, parapsicóloga y demás. Ella le había advertido que el embarazo venía por duplicado… y acertó. También -y no menos importante- le confesó que, si los gemelos se criarían juntos, uno iba a matar al otro (al mejor estilo Caín y Abel o Rómulo y Remo). El señor entonces decidió dar en adopción a uno de sus hijos con la única condición de que se llamaran igual pero por separado.       ...
Lo que sigue: “La historia prestada” (seguir redactando a partir del párrafo que le toque a c/ uno)… Entró en el cuarto sabiendo que al salir de allí nunca más sería el mismo, tal vez nunca concretaría su plan pero él hasta ese momento no lo sabía. Dicho cuarto era el único ambiente de la casa que no viajaría hacia el pasado concreto de la construcción del hogar, el cual pertenecía al siglo XIX. Él se conformaba con salir de su propio ambiente y disimular la desconexión del tiempo. Para seguir este plan, se vistió de forma “neutra”. Es decir, con ropa oscura y seria –nada de colorinches-. Todo iba bien hasta que llegó la hora de comer. Fue en ese momento que decidió ir a una pulpería. Aferrado a su idea, pidió algo bien costumbrista de aquellos “contemporáneos”. Entonces el muchacho abrió la boca sin avivarse  de que estaba usando braquetes…
Escribir una Crónica  Al referirme a TRANSRADIO Internacional tengo que decir que fue mi segundo empleo pero a la vez el primero importante ya que era calificado, o por lo menos así estaba catalogado. Era una sala de aparatos con moduladores, máquinas de escribir, tira-cintas y manipuladores telegráficos. Tenía un sistema convencional de puntos y rayas inventado por el físico norteamericano Samuel Morse (el del famoso “Código Morse”). Dicho sistema posibilitó que un radio-telegrama transmitido en Buenos Aires llegara a Europa y que su destinatario pudiera tener en sus manos el mensaje en menos de veinticuatro horas, lo que resultó un avance extraordinario. A los países que tenían idiomas sin letras específicas –como por ejemplo: Japón- se les permitió el uso de hasta quince caracteres por palabra, lo que significaba para el operador designado un gran esfuerzo. La responsabilidad era solventada por la pericia del personal del correo cuando pasó a manos del Estado esta empresa d...
IMPROVISACIÓN Era época de elecciones, pero no cualquier elección. Eran las del retorno de la democracia. Mi familia, de tradición Peronista, me mostraba los diarios para que yo (con tan sólo cinco años) adivinara quién iba a ganar. Yo siempre señalaba la foto del mismo tipo, el bigotudo. Mis padres, enojados, me querían obligar a elegir al otro –al cara “de nada”-.                 Finalmente, mi hermana me despertó un día con el diario en la mano. Señalando al futuro Presidente me dijo “Adivina quién ganó”. Yo atiné a contestar: “¿Para eso me levantaste? ¡Si ya sabía que iba a ganar el de bigotes…!”.
Ejercicio: narrar lo mismo pero dicho por un personaje de extracción social más baja (personificar). Yo estaba loco por Aurora. Me fascinaba conocerla tanto, espiarla siempre a través (del ojo) de la cerradura de la puerta del baño., amarla en ese silencio pertinaz y testarudo, adolescente, pero que entonces era tan sagrado y tan real como que yo no sólo la miraba o espiaba, hasta que la poseía imaginariamente. Tarea: cumplir la consigna.                 Yo taba de atar por Aurora, loco. Me FLASHEABA junarla tanto. PISPEARLA del todo por la cerradura del ÑOBA. Ponerme meloso en el silencio recatado y rabioso, púber, pero entonces era tan divino y de VERDÁ… En serio: créeme, loco. Es como que yo no solamente la PISPEABA, hasta parecía que le daba PA´ que tenga dentro del bocho… Claro, ¿la cazaste?
EJERCICIO DE LA PALABRA EJE La ARISTOCRACIA no tiene en cuenta a nada ni a nadie. No respeta ni siquiera un ESTORNUDO. O sea que tampoco respeta. Es la enemistad al CUADRADO, al cubo o a lo que sea. No le cede el asiento ni a un señor OCTOGENARIO. Es una sinvergüenza. La aristocracia es como RÍO DE JANEIRO al lado de Buenos Aires en pleno verano. Es inconmensurable, no se compara con nada. No respeta las ILUSIONES de la clase media alta tampoco y menos las de más abajo. Es como pedirle FECUNDIDAD a una pareja estéril. Es decir, infértil. Es como pretender una bolsa llena de VACÍO. La aristocracia no tiene problema en mofarse del PROLETARIADO. Devolución: el ejercicio perfecto. El eje no se corre en ningún momento. La clave: el Sujeto Tácito.-
Ejercicio (¡Que el sujeto no se desdibuje!) La vieja Angelita era la vieja menos angelical del barrio. Tenía una aventura amorosa a pesar de tener décadas de casada. Ella sentía que cada vez tenía menos margen para el engaño porque hasta su hermana  y compañera de trabajo estaba por darse cuenta. Por ejemplo: los membrillos que compraba cada semana eran para regalárselos a su amante. ¿A quién sino? Era tan evidente… Una vez Angelita se olvidó un paraguas en el consultorio. El dueño de éste era Don Oscar, la otra cara de la moneda de la sospecha. La señora entrada en años parecía secuestrada por la culpa pero sufriendo el Síndrome de Estocolmo. Ni la hermana Purificación supo qué aconsejarle  en el confesionario a la hora de salir el sol. El rabino Samuel ABRAMOVICH siempre remarcaba que toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Igual eso a ella la tenía sin cuidado, porque le parecía “poco original”. Sin embargo, Angelita no daba lugar ni a un al...