Una frase un tanto imaginativa que sirve como motivadora de una narración (de esqueleto verbal)

                Cuando José Antonio tuvo frente a él al otro José Antonio no pudo dar crédito a la similitud entre los dos.
                A los dos José Antonio les habían puesto por poco tiempo el mote de “Los MELLIS”, pero en realidad eran gemelos. El padre de ellos era muy supersticioso y visitaba a una curandera, bruja, parapsicóloga y demás. Ella le había advertido que el embarazo venía por duplicado… y acertó. También -y no menos importante- le confesó que, si los gemelos se criarían juntos, uno iba a matar al otro (al mejor estilo Caín y Abel o Rómulo y Remo). El señor entonces decidió dar en adopción a uno de sus hijos con la única condición de que se llamaran igual pero por separado.

                Veinte años después se encontraron gracias a un programa televisivo llamado “Gente que busca gente”. Sus apellidos eran distintos, sus nombres eran iguales y lo que no tenían era una rivalidad. Tal vez como resultado de no haber compartido una convivencia.

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